Clonación: manual de urgencia

Por Francisco Blázquez

Lección 0.

Todos los seres vivos de este planeta, salvo los virus, están constituidos por unas estructuras vivas denominadas células. Nosotros tenemos en nuestro cuerpo entre 1012 y 1014 células repartidas en unos 230 tipos distintos. Cada uno de estos tipos celulares está especializado en una función, por ejemplo: las células musculares en la contracción, las neuronas en el envío de impulsos nerviosos, algunas células del páncreas en formar insulina, los linfocitos en formar anticuerpos, etc.

¿De dónde ha surgido toda esta diversidad celular en un ser vivo?

Blastocisto humano. Fuente: http://www.molecularstation.com/

Cuando un espermatozoide se une a un óvulo se forma un cigoto. Esta nueva célula comienza dividirse hasta constituir a los 5 o 6 días una estructura esférica y hueca que recibe el nombre de blastocisto. Es inferior a 0,2 mm y no tiene más de 200 células, en su interior se encuentran las denominadas células madre que son pluripotenciales, es decir capaces de convertirse en cualquier tipo celular. A medida que las células del blastocisto se dividen se van especializando en los diversos tipos celulares hasta constituir todas las células de los diferentes tejidos que forman nuestro cuerpo.

En 5 o 6 días el cigoto se convierte en un blastocisto. Fuente: http://www.molecularstation.com/ Courtesy: National Human Genome Research Institute.

Todas nuestras células (salvo las células sexuales) tienen exactamente la misma información genética, los mismos genes, sin embargo en unas se expresan unos y en otras otros: el mismo libro pero en cada una se leen capítulos distintos.

¿Qué es la medicina regenerativa?

Son evidentes las posibilidades de la medicina si se lograra reproducir en el laboratorio tanto el proceso de conversión de células madre en células especializadas como el contrario: convertir una célula adulta y especializada en una célula madre pluripotencial. El dominio de estos procesos permitiría sustituir las células dañadas o enfermas de un paciente por células nuevas. Es lo que se denomina medicina regenerativa, actualmente en fase de investigación.

¿Se puede conseguir que una célula adulta se transforme en una célula madre?

Sí. Queda mucho por investigar pero ya se ha logrado. Se denomina reprogramación. Hay dos formas:

a) Introduciendo un núcleo de una célula adulta y especializada en el interior de un óvulo al que previamente se le ha quitado su núcleo, lo que da lugar a un blastocisto con células madre. Hay algo en el citoplasma del óvulo que activa al núcleo adulto y, en terminología informática, lo desprograma o resetea. La célula pierde su especialización, se abren los capítulos que permanecían cerrados y comienza a dividirse como si fuera un cigoto (pero no lo es). Esto se había conseguido con células animales en numerosas ocasiones pero hasta hace unas semanas no se había logrado en células humanas.

b) La otra forma no necesita óvulos. Consiste en introducir unos genes (llamados de reprogramación) en células adultas estas se transforman en células madre denominadas iPS (induced Pluripotent Stem, células madre pluripotentes inducidas). El premio Nobel de Medicina de 2012 se dio a dos investigadores que habían sentado las bases de este proceso. Las células madres así obtenidas para muchos autores no tienen el mismo poder de generar otras células, se dice que son multipotenciales en vez de pluripotenciales.

¿Qué tiene todo esto que ver con la clonación?

Clonar significa obtener ADN, células u organismos iguales a otros. La obtención de células madre mediante el primer proceso, el método de transferencia nuclear, es una clonación celular a partir de una célula donante. El proceso también sirve para obtener un ser idéntico a otro pues se forma un blastocisto. A esto se le denomina clonación reproductiva. Es lo que se hizo con la oveja Dolly (1996-2003). Cuando se persigue simplemente disponer de un blastocisto para obtener células madre se le denomina clonación terapéutica.

¿Qué han lograron los científicos de Oregón?

El 16 de mayo un equipo de investigadores de la Oregon Health & Science University hizo público que habían conseguido células madre embrionarias a partir de una célula de la piel humana utilizando la técnica de transferencia nuclear. En esencia, le quitaron el núcleo a un óvulo inmaduro y los sustituyeron por el de una célula de la piel, después  provocaron que la nueva célula formada comenzara a dividirse hasta constituir un blastocisto. Este blastocisto, con sus células madre, tendría ahora toda la información genética del donante. Las células especializadas que pudieran obtenerse de ellas serían totalmente compatibles con el donante. Es un paso muy importante en la medicina regenertiva.

¿Puede clonarse con esta técnica a un ser humano?

Un blastocisto obtenido de fecundación de óvulo y espermatozoide e implantado en el útero de una mujer continúa su desarrollo, esto se hace rutinariamente en la fecundación in vitro, sin embargo, a día de hoy un blastocisto procedente de la transferencia nuclear no da embriones viables. Los mismos investigadores han intentado la clonación de macacos sin éxito. Sería un intento cruel y sin sentido más propio de una película de ciencia ficción que de la realidad. Son necesarios cientos de mujeres donando óvulos, asumiendo gestaciones arriesgadas y con docenas o centenares de abortos. No olvidemos que la oveja Dolly (1996-2003) fue el experimento exitoso de 276 que no prosperaron. No solo eso, si hubiera “éxito” el individuo resultante tendría una alta probabilidad de padecer alguna enfermedad o malformación. Todos los países que tienen reguladas estas cuestiones han declarado la clonación humana ilegal y la comunidad científica abomina de su intento.

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