Archivos de la categoría Lengua

‘Um inocente divertimento literário (¡!), com amigos mais falsos do que o próprio Judas!’

Por Félix J. Castaño Fernández

Bom dia! 
Não quero é ABORRECER aos leitores (eu fico muito contente por poder escrevinhar aqui), mas vou contar-lhes uma pequena história, julgo que engraçada, que me aconteceu há já alguns anos, no inverno de 2009, por ser mais certo. O relato é mesmo verídico, mas não é uma ANEDOTA!
Eu estava naquela ocasião a passar alguns dias de férias no sotavento algarvio, quando uma límpida e tépida manhã de Janeiro me desloquei até a linda aldeia pesqueira de Santa Luzia (Tavira). Estive no seu porto, a dar um bom passeio na marginal, frente ao canal da Ilha de Tavira … e desfrutei imenso, enfim, do Parque Natural da Ria Formosa. Chegada que foi a hora do almoço, escolhi -ao calhas, não foi por AZAR- uma agradável tasquinha para recuperar as forças. Lembro-me que no cardápio não havia nem CACHORROS nem CÁGADOS na grelha, os meus pratos favoritos! Mas tinham, porém, muitas outras iguarias realmemente ESQUISITAS. A salientar os ESPANTOSOS camarões … eu PEGAVA e PEGAVA em camarões sem conta -por nao falar dos mexilhões, das navalhas …-, regados por vários VASOS duma rica e fresquinha GARRAFA de “Muralhas de Monção”! Sigue leyendo

Delectatio conandi latine

Por Juan Carlos Andrés

PUELLA PULCHRA EST. Prima lectio. O tempora, o mores! Me imberbe, inter Durii nebulas non solum grammaticam sed etiam veram humanitatem apud magistram Ursicinam didici.

NEMO ME IMPUNE LACESSIT. Scotiae máxima sententia. Superbi Scotii qui nunc, tunc et semper aussi sunt ut femineam vestem sine verecundia portaverunt.

NULLUM MALUM GRAVIUS EST QUAM BELLUM CIVILE. Iam diu Latinorum nepotes Italiae docuerunt litterariam legem Universitatis scholasticos : ‘traduttore, traditore’. Iuvenis discipulus meus,  exercitata labore sua, transcripsit calamo currente : ‘ningún salmonete es más pesado que un ciudadano gracioso’. Hic discipulus latinam linguam nesciebat, sed ille ipse a glosario delusus est. Sigue leyendo

De lingüística románica (y V)

Por Juan Carlos Andrés

El antiguo latín, en su variante vulgar –sermo vulgaris o sermo rusticus– tuvo una primera derivación en el sardo, hablado en la isla de Cerdeña, cuya característica principal es la de ser una lengua muy conservadora, lo que en términos lingüísticos hemos de entender que ‘se diferencia poco del origen’. Y en este caso esas escasas diferencias se notan especialmente en el apartado fonológico. Más concretamente en su sistema vocálico, en el cual se opera una reducción del latino original más sencilla que en el resto de las lenguas, variantes y dialectos románicos (quizá hablemos de los sistemas vocálicos latinos y románicos en otra ocasión). De las variantes dialectales existentes en Cerdeña, podemos considerar al nuorés y al logudorés como las propiamente sardas, mientras que las variantes del sur, el campidanés, y las variantes del norte, el sasarés y el galurés, tienen más lazos de unión con los dialectos italianos y, por tanto, si hablamos atinadamente, deberemos incluirlas en la rama lingüística latina oriental que describiremos a continuación. Sigue leyendo

De lingüística románica (IV)

Por Juan Carlos Andrés

En esta penúltima entrega vamos a centrarnos en unos comentarios previos a  la relación de las lenguas latinas existentes, esto es, la nómina de las oficialmente reconocidas, pero con alguna referencia a variantes o formas de habla que a veces pueden considerarse de difícil clasificación y que pueden llegar a resultar objeto de polémica.

Quizá, por eso y antes de proseguir con el tema concreto que nos ocupa, nos convendría reflexionar un poco sobre los conceptos generales de lengua, idioma, dialecto, etc., porque probablemente no todos los comprendamos igual. Y, sobre todo, porque los lingüistas y filólogos suelen tener unas ideas sobre estas nociones bastante distintas de las del resto de los mortales. Sigue leyendo

De lingüística románica (III)

Por Juan Carlos Andrés

Por utilizar una expresión ya conocida, podemos decir que hemos presentado a las diferentes lenguas románicas en su primera “fase embrionaria”. A continuación, vamos a tratar de describir, aunque vertiginosamente, lo que, si ampliamos la metáfora, podemos denominar su “proceso de gestación”.

Esta –a la que también podemos llamar paulatina independización de las variantes latinas- tiene lugar en un periodo desigual y no uniforme que para nuestro propósito vamos a situar entre los siglos V y X aproximadamente, esto es, lo que en Historia se conoce como la Alta Edad Media. Sigue leyendo

De lingüística románica (II)

Por Juan Carlos Andrés.

Heri dicebamus o según la versión luisiana más conocida ‘decíamos ayer…’, el latín fue variando progresivamente hasta desembocar en variantes o lenguas diferentes.

Reparemos ahora en los conceptos “sustrato, adstrato y superestrato”. Empecemos por el primero. Se conoce como sustrato o lenguas de sustrato a las hablas existentes en una zona adonde llega una nueva lengua que acaba imponiéndose o siendo aceptada por sus habitantes. Así por ejemplo, se llama sustrato ibérico a las lenguas habladas en la península ibérica antes de la llegada del latín y que, desde el siglo II a.C. hasta aproximadamente el s. II d.C. en que dejaron de ser habladas, fueron capaces de aportar préstamos léxicos, rasgos fonéticos, estructuras sintácticas o cualquier otra cosa al latín de Hispania hasta hacerlo distintivo frente a otras variedades latinas. Sigue leyendo

De lingüística románica (I)

Por Juan Carlos Andrés

Las lenguas románicas, también llamadas lenguas romances, latinas o neolatinas, son todas aquellas que derivan del latín, lengua originaria del Lacio –región de la península itálica que tenía a Roma como su capital-, que fue extendiéndose con el imperio romano para llegar, en su máxima extensión allá por el s. II d. C., a ser la lengua de comunicación desde el Atlántico hasta Mesopotamia en todo el entorno del Mediterráneo, y por lo que hoy llamamos, más o menos, Centroeuropa. Sigue leyendo

‘El paraíso políglota’ y otras (re)lecturas

Por Juan Carlos Andrés

El pasado mes de diciembre, la víspera de las vacaciones, en el transcurso de una charla entre compañeros en la sala de profesores alguien aludió a un lingüista desaparecido hace unos años en trágico accidente de tráfico, Juan Ramón Lodares. Este joven profesor de la Universidad Autónoma de Madrid había alcanzado cierta notoriedad en los años del cambio de siglo y no resultaba infrecuente encontrárselo en los medios de comunicación transmitiendo ciencia e imponiendo cordura en las variadas polémicas lingüísticas que, como ahora, de vez en cuando se suscitaban públicamente.

Lo cierto es que por aquellos días, los del fin de trimestre quiero decir, andaba yo dudando entre qué libros elegir para su lectura en los días de descanso que se me presentaban por delante cuando, de repente, la mención de Juan Ramón Lodares me decidió por un título de hace algo más de una década, del que guardaba una grata memoria y del que, estoy casi seguro, traté infructuosamente de establecer como libro de lectura obligada en el curso terminal del Bachillerato de por entonces: El paraíso políglota. Sigue leyendo

Tema y tesis vs. Sujeto y predicado

Por Juan Carlos Andrés

Preámbulo: Las nociones que vamos a desarrollar se contienen en un manual de amplio contenido que hace cerca de cuarenta años publicó don Manuel Seco y que, desde entonces, se ha convertido en una obra de consulta y cita obligadas para todo estudioso de la lengua que se precie: Gramática esencial del español. Introducción al estudio de la lengua. Aunque el autor probablemente sea más conocido (y también reconocido) por su labor como director del Seminario de Lexicografía de la Real Academia Española o por sus dos grandes contribuciones a la lexicografía española: el Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española y el Diccionario del español actual.

Entre todas las disciplinas lingüísticas que tradicionalmente forman parte de los manuales escolares, seguramente la Sintaxis tiene el dudoso honor de ser considerada como la más árida y la menos estimada por los escolares de todos los niveles.

Lo cierto, sin embargo, es que, bien entendida, constituye un método excelente para conocer el mecanismo de funcionamiento de una lengua y la mejor ayuda, por tanto, a la hora de construir textos (orales o escritos). Es curioso: mediante el método de deconstrucción de textos –eso en realidad es el análisis sintáctico de toda la vida-, el escolar puede adquirir la habilidad para poner en juego los recursos más valiosos a la hora de producir nuevos textos con solvencia, o lo que es lo mismo, con corrección y elegancia. Sigue leyendo

Notas sobre ortografías

Por Juan Carlos Andrés

He de confesar que una de las cosas que más me encalabrinan es la poca atención que los hispanohablantes, en general y por lo menos en España, prestamos a la pronunciación de los nombres propios de lenguas extranjeras.

Y cuando semejante cosa la observo en los medios de comunicación y oigo a reputados periodistas repetir una y otra vez pronunciaciones indebidas para palabras  o nombres extranjeros casi de uso cotidiano sin la menor vergüenza y con todo descaro, entonces me exacerbo y no sé las barbaridades que se me pasan por las mientes, y de ahí a la boca, porque más de una vez, lo confieso, llego a perder el control que el decoro exige. Sigue leyendo